Ya sea que sea la primera vez que traiga a su pequeño a la guardería, o solo sea otro lunes por la mañana, el traslado puede ser difícil tanto para los niños como para los padres. ¡Lee nuestros consejos para hacer tu transición un poco más fácil!

Relajarse:

Su hijo estará de mal humor, si está estresado, triste o frustrado, los niños pueden sentir su estado de ánimo. Ser relajado y tranquilo

Establecer una rutina:

Trate de hacer que la rutina de la mañana sea consistente y familiar para su hijo. Una rutina le permite a tu pequeño prepararse todos los días.

No te demores:

El tiempo de entrega debe ser precisamente eso, y si usted permanece allí durante mucho tiempo en ciertos días, será más difícil para su hijo. Un beso rápido, un abrazo y "Te amo" es una excelente manera de irte.

Espera lágrimas:

No se sorprenda si su pequeño arroja algunas lágrimas incluso después de algunas semanas de unirse a la guardería

Trae algo de casa:

Si su hijo tiene un juguete especial, vea si lo pueden llevar a la guardería. Un juguete familiar puede facilitar la transición desde el hogar.

Comunicar:

Póngase en contacto con los maestros de su hijo para averiguar cuánto duró el llanto o para hacer otras consultas. La excelente comunicación entre usted y el maestro de su hijo mejorará su experiencia.